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Fuente: El Economista
Nota por: Ilse Becerril

Con una inversión de 10,000 millones de pesos, la planta desalinizadora que se ubicará en Playas de Rosarito en Baja California, pretende terminar con el problema de escasez de agua que prevalece en la entidad; se calcula que es la sequía más severa de los últimos 120 años.

El proyecto, que prevé una capacidad de producir agua potable por hasta 4,400 litros por segundo, será edificado bajo el esquema de Asociación Público Privada (APP) en dos etapas. La primera, que inició en marzo pasado, cuya inversión fue de 4,000 millones de pesos, concretará una producción de 2,200 litros de agua y en la segunda se concluirá con el resto de la producción total, explicó Milton Rubio Díaz, director de Aguas de Rosarito, filial de Consolidated Water.

Añadió que la segunda etapa, que contará con una capacidad igual, su inicio de operación dependerá de la demanda de agua requerida en la zona costa.

La planta beneficiará aproximadamente a 2 millones de habitantes ubicados en la zona metropolitana de Tijuana que también integra a los municipios de Playas de Rosarito y Tecate; asimismo, el beneficio será para Ensenada, aunque el suministro dependerá de la capacidad que tenga el tubo.

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