GUADALAJARA, JALISCO (27/FEB/2017).- Mientras las actuales políticas públicas en Jalisco para el abasto de agua apuestan por inundar poblaciones para construir presas, destruir ecosistemas o drenar lagos y mantos freáticos, llegará el día en que la escasez obligará a las autoridades a implementar sistemas sustentables para el abasto, aunque podría ser un poco tarde, explica José Arturo Gleasón Espíndola, académico de la Universidad de Guadalajara, pionero en el diseño de tecnologías de captación de agua pluvial.

“Como resultado de la investigación tenemos que un techo de casi 80 metros cuadrados y una cisterna de cinco mil litros para dos personas te abastece todo el temporal. Lo tenemos probado”.

En Guadalajara se tiene la ventaja de funcionar también con las lluvias que se presentan al inicio del año, con lo que se puede incluso esperar que el sistema funcione un mes adicional. Además, en una zona con pocas zonas de infiltración y techos que mandan el agua a los drenajes, el sistema desarrollado por el académico permite la recarga de los desgastados mantos freáticos. Esto, debido a que al llenarse la cisterna los excedentes son inyectados al subsuelo, cuando el material de éste lo permite.

“Si es así estaríamos hablando que esa vivienda no está arrojando nada de agua de lluvia a los drenajes, entonces ayudaría mucho a las inundaciones porque gran parte del agua de las inundaciones la producen nuestros techos. También pudiéramos ayudarle a las fuentes actuales a descansar, mientras llueve las dejamos descansar y se recargan. Es interesante, aquí en Guadalajara vamos retrasados, pues si pudiéramos tener un sistema de captación masivo y lo que no quepa lo metemos al suelo… cuando deje de llover ya tenemos nuestro guardadito”.

Además, con la implementación masiva de sistemas de captación de agua se estima que durante el temporal se reduciría hasta en una tercera parte el volumen que la urbe le consume al lago de Chapala, con lo que también se comenzaría a regenerar.

El problema son los costos, pues en viviendas que no están acondicionadas para esto puede ascender a unos 50 mil pesos. Y en las de interés social, donde lo importante para los desarrolladores es bajar los costos, se antoja más difícil. “El constructor tiene miedo, él busca asegurar sus utilidades, pero nuestros esquemas no son los suficientemente sólidos para impulsar una política pública”.

Si bien para los Gobiernos ese tema puede no estar en la agenda, aseveró que llegará el tiempo en que se decidan por aplicar medidas desesperadas. “Tarde que temprano vamos a tener que emigrar a esa situación, es inminente en Guadalajara, (la escasez) viene creciendo de manera silenciosa, pero es cuestión de tiempo para que el sistema hídrico colapse”.

Otros beneficios

• Existe un aditamento adicional al sistema para las descargas de las cisternas, que cuando se llenan dirigen el agua por tuberías hasta un pozo de infiltración. Si el suelo lo permite, inyecta los excedentes de la lluvia al suelo.

• Un sistema de captación de agua se puede adaptar en una vivienda antigua y costaría entre 30 y 50 mil pesos, pues se requiere de la construcción de la cisterna.

• En las viviendas nuevas que cuentan ya con el depósito de captación la tecnología necesaria cuesta entre 10 y 15 mil pesos, según las personas que habitan el lugar y sus necesidades
de agua.

• El agua almacenada puede durar hasta unos 15 días, además en Guadalajara puede captar las lluvias de los primeros meses del año y abastecer un mes más.

Polígonos de contención evitan expansión de la mancha urbana

En 2015, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), actualizó su modelo de Parámetros de Contención Urbana (PCU), que pretende que las ciudades no se expandan al grado que afecten la calidad de vida de sus moradores al viajar grandes distancias de sus empleos o que estén lejos de los servicios como escuelas, hospitales, etcétera.

Los desarrollos de interés social que se construyen fuera de éstos ya no pueden acceder a los subsidios federales, recordó Mario Macías Robles, delegado del Infonavit en Jalisco.

BUENAS PRÁCTICAS

BASIX es el ejemplo de la sustentabilidad en Australia

En Australia, bajo el lema de: “Cada gota cuenta”, cambiaron su política de construcción de viviendas a través de BASIX, un índice donde todas las reglas del juego cambiaron porque ese país llegó a la idea de que “si no lo aplico me voy a morir”. Así de sencillo es su pensamiento, precisa José Arturo Gleason Espíndola, investigador de la Universidad de Guadalajara, quien se encuentra en ese país para recabar información sobre los modelos de sustentabilidad que se aplican desde hace más de una década.

Fue en el año 2000 cuando comenzó la implementación de nuevos cánones de reglamentos de construcción, donde se incluía la captación de agua de lluvia, lo que se estimuló mediante la condonación de impuestos.

El BASIX (Índice de Sustentabilidad en Construcción, por sus siglas en inglés) es una herramienta en internet que, basada en la información que se proporciona con respecto a una vivienda a construir, calcula tres rubros: el estimado de consumo de agua, las emisiones de gases efecto invernadero y la temperatura que alcanzará el inmueble. Todo con base en la ubicación, clima, tipo de suelo, tasa de lluvia y evaporación.

De este modo, la herramienta establece las dimensiones y espacios en una vivienda a fin de que el consumo de agua sea 40% menor y se produzca 40% menos emisiones de gases efecto invernadero. Si la propuesta de diseño de una persona no se aprueba debe rediseñar. Si se aprueba se emite un certificado que debe presentarse al municipio.

“Es imperante que las autoridades locales comiencen a plantear modelos similares a fin de comenzar un cambio en las políticas de diseño y consumo que implican un cambio cultura. Yo lo veo muy sustentable desde el punto de vista ambiental… desde el punto de vista económica lo veo complicado, pero tenemos que ver la forma. Mi miedo es tener que llegar a una situación extrema, como que se nos seque un acuífero, por eso tenemos que empezar a convencer a la gente desde ahorita”. Esto porque según el experto, las necesidades de los mexicanos son otras. “Te das cuenta que la gente está más dispuesta a comprar una pantalla de 20 mil o 25 mil pesos, que un sistema de agua de lluvia, un sistema fotovoltaico… no lo ve necesario porque no conoce la situación medioambiental del planeta y de su ciudad. Ahí es donde hay un gran desafío en la educación y en la cultura, donde veo rezagos importantes”.

La política internacional

BASIX propone los siguientes elementos de diseño y accesorios:

• Diseño solar pasivo para hacer que su casa sea naturalmente más cálida en invierno y más fresca en verano.

• Sistemas de agua caliente, gas o solar.

• Tanques de agua de lluvia para utilizar en jardines, inodoro y/o lavadero.

• Regadera de ducha, grifos e inodoros de uso dual para ahorrar agua.

• Materiales de techado en colores claros.

• Tragaluces para incorporar la luz natural.

• Paisajismo que requiere de menos cantidad de agua.

• Aguas residuales para uso en el jardín.

Fuente: Gobierno de Australia.

GUÍA

Acceda al crédito verde del Infonavit

En el portal del Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit) aparece un apartado donde las personas pueden calcular cuánto pueden obtener de subsidio de Hipoteca Verde de acuerdo con su proyecto de compra, para adquirir las ecotecnologías que elijan e instalarlas en el inmueble.

Por ejemplo, si la intención es ahorrar energía eléctrica se puede adquirir desde focos ahorradores, optimizadores de tensión o celdas fotovoltaicas.

Si lo que se pretende es ahorrar en agua brinda las opciones de regaderas ecológicas, llaves o sanitarios de pocos litros.

Si el gas es la opción hay calentadores solares y de paso.

La persona tiene que ingresar a la página, portal.infonavit.org.mx y dar clic en el apartado “en qué puedo usar mi crédito”. Allí aparece la opción de Hipoteca Verde. Éste tiene cuatro opciones con toda la información. Una de éstas es “¿Cómo elijo las ecotecnologías?”. Al seleccionarlo aparece la liga “Simulador de Hipoteca Verde”, que despliega un formato que se llena con los datos de la ubicación del inmueble, el costo y el salario de la persona.

Al llenar la forma se envía. Por ejemplo, para una casa en Guadalajara para un trabajador de entre 18 y 45 años, con un sueldo de 10 mil pesos mensuales, se establece que el ahorro mínimo en agua y energía debe ser de 250 pesos al mes. Para eso el Infonavit aporta un crédito adicional por 22 mil pesos para la adquisición de las ecotecnologías.

En la página se despliega una tabla con las sugerencias de ecotecnologías que se pueden adquirir para ahorrar al menos 250 pesos, como una regadera con dispositivo ahorrador, una válvula reguladora de agua, focos led, calentador solar o un refrigerador. Todo el paquete sugerido se puede adquirir por un estimado de 21 mil 387 pesos y con eso se puede ahorrar al mes más del mínimo establecido: 327 pesos.

Si no se desea ahorrar con esas ecotecnologías, se puede seleccionar “Armar paquete”, con lo que se suma artículo por artículo tanto el costo de los aparatos como el ahorro esperado (mínimo de 250 pesos), además de que el ahorro debe ser para agua, gas y energía. Si se excede en alguno de los rubros la tabla notifica, lo mismo si se excede en el costo de los aparatos seleccionados.

NUMERALIA

Los derechohabientes

1 millón 750 mil trabajadores en Jalisco cotizan en el IMSS o Infonavit.

410 mil usuarios tienen los 116 puntos necesarios para solicitar un crédito en el Infonavit.

300 mil derechohabientes pertenecen a los nueve municipios de la zona metropolitana.

Apuestan por vivienda vertical

Además de los polígonos de contención, para evitar la expansión de la mancha urbana el Infonavit comenzó a operar una nueva política de compactación de ciudades con la vivienda intraurbana a través de los desarrollos verticales, que para ser costeables para que los constructores generen inmuebles de interés social, deben ser de cinco niveles por lo menos.

El éxito de esto también depende de que se pueda contar con tierra barata dentro de las ciudades y zonas metropolitanas.

Fuente original: Aqui